Angiostrongylus cantonensis en Florida

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La angiostrongiliasis es una zoonosis emergente, de difícil diagnóstico, producida por el nematodo del género Angiostrongylus. A. cantonensis, el llamado gusano del pulmón de la rata (huésped definitivo), es un parásito nematodo zoonótico, con ciclo de vida heteroxeno obligado, que utiliza los gasterópodos como huéspedes intermedios. También se ha detectado en otros huéspedes incidentales como aves, caballos, perros y primates no humanos.

Es una de las principales causas de meningitis en los seres humanos que cursa con eosinofilia. Los síntomas pueden incluir cefalea, rigidez del cuello, fiebre, vómitos, náuseas y parálisis tanto de la cara como en las extremidades.

Se distribuye en el sudeste de Asia, las islas del Pacífico Sur, India, Oceanía, Madagascar, Centroamérica, Sudamérica y el Caribe. En los Estados Unidos es relativamente nuevo en el continente, pero endémico en Hawai. Se presume que se introdujo en la década de 1980 de ratas que llegaron en buques a Nueva Orleans y Louisiana. Desde su introducción, los casos informados de angiostrongiliasis en humanos incluyen a un niño en Louisiana y dos niños pequeños infectados en Texas. En Hawai, donde el parásito ha sido endémico durante más de 50 años, ha habido numerosas infecciones humanas documentadas, a menudo atribuidas a la ingestión intencional o accidental de caracoles o babosas, camarones de agua dulce, cangrejos y ranas.
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En los últimos años se ha informado de la presencia de A. cantonensis en Alabama, California, Louisiana y últimamente en Florida, donde se ha encontrado en el caracol reinstalado Lissachatina fulica (también conocido como Achatina fulica) que había sido previamente erradicado del lugar. Desde 2004, A. cantonensis ha sido identificado como el agente causante de 2 muertes de primates no humanos en la Florida.

En un estudio llevado a cabo por Heather D. Stockdale Walden (Department of Infectious Diseases and Pathology, College of Veterinary Medicine,hea University of Florida, Gainesville) y otros ocho autores del mismo departamento, publicado en PLoS ONE, se recogieron posibles huéspedes definitivos e intermedios en toda la Florida para determinar la distribución geográfica en el estado: fueron recolectadas, muestras de ratas, de material de fecal ambiental de ratas y caracoles de 18 condados en todo el estado. Se utilizaron diagnósticos clásicos e identificación morfológica, junto con técnicas moleculares para identificar especies de nematodos y confirmar la presencia de A. cantonensis.

De los 171 Rattus rattus recolectados, 39 (22,8%) fueron positivos para A. cantonensis, y 6 de las 37 (16,2%) muestras ambientales fecales de ratas recogidas en tres de los condados estudiados también fueron positivas por PCR en tiempo real para este parásito. De los1.437 gasterópodos examinados, que representaban 32 especies, 27 (1,9%) fueron positivos para A. cantonensis en múltiples sitios de la Florida. Tres especies de gasterópodos no nativos, Bradybaena similaris, Zachrysia provisoria y Paropeas achatinaceum, y tres especies de gasterópodos nativos, Succinea floridana, Ventridens demissus y Zonitoides arboreus, que son huéspedes intermedios recién registrados para el parásito, fueron positivos para A. cantonensis.
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El estudio indica que A. cantonensis se ha establecido en todo el territorio de Florida a través de estadios adultos y larvarios en huéspedes definitivos e intermedios, respectivamente. La capacidad de este nematodo, históricamente subtropical, de prosperar en un clima más templado es alarmante. A medida que el clima cambia y las temperaturas promedio aumentan, las distribuciones de gasterópodos probablemente se expandirán, llevando a la propagación de este parásito en más áreas templadas. Se pueden evitar posibles infecciones accidentales por medio de mayor conocimiento de las especies huésped y la prevalencia de A. cantonensis en los Estados Unidos.

El estudio fue financiado por el Centro Nacional de Veterinaria y Parasitología (NCVP) de los EE.UU.

Stockdale-Walden HD; et al. (2015) Angiostrongylus cantonensis in Introduced Gastropods in Southern Florida. Journal of Parasitology 2015; 101: 156-159.
Stockdale Walden HD, et al. Geographic distribution of Angiostrongylus cantonensis in wild rats (Rattus rattus) and terrestrial snails in Florida, USA. PLoS ONE 2017; 12(5): e0177910. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0177910

Ciclo del nematodo
En las arterias pulmonares de ratas infectadas un nematodo femenino adulto puede poner alrededor de 15 000 huevos al día. Los huevos son llevados por el torrente sanguíneo a los capilares, donde se rompen en los espacios de aire de los alvéolos. Las larvas de la primera etapa migran hacia la parte superior del árbol bronquial, se tragan y se excretan por las heces. Las larvas de las heces son digeridas por un huésped intermedio de moluscos y se desarrollan después de dos mudas en larvas de la tercera etapa en 12 días. Las larvas de la tercera etapa son capaces de infectar a las ratas cuando ingieren moluscos infectados. En el tracto alimentario de una rata, las larvas son liberadas del quimo después de la digestión con pepsina/tripsina y entran en el torrente sanguíneo. Más tarde, las larvas alcanzan el sistema nervioso central del huésped mamífero, principalmente el cerebro, donde mudan dos veces y se convierten en gusanos adultos en dos semanas. Finalmente, los gusanos adultos migran a las arterias pulmonares, se vuelven sexualmente maduros y luego ponen huevos. Se tarda unas 6-8 semanas para que una rata infectada comience a excretar larvas después de ingerir un molusco infectado.

Diagnóstico
El estándar más adecuado para el diagnóstico de la angiostrongiliasis humana es la detección de A. cantonensis (adultos jóvenes o larvas) en el líquido cefalorraquídeo (LCR) o en la cámara ocular; sin embargo, la identificación directa del gusano en los enfermos raramente tiene éxito, sólo en el 2-11% de los casos de infección detectados. Esto se debe a la baja probabilidad de que los parásitos entren en el espacio subaracnoideo y los volúmenes limitados de LCR que generalmente se obtienen para la prueba, aunque en un estudio de 82 enfermos, la recuperación de larvas de LCR se incrementó a 41,5%.

Otros indicadores también pueden ser utilizados para el diagnóstico, estos son: síntomas clínicos, historia clínica, datos epidemiológicos, resultados de técnicas de imágenes, detección de laboratorio de eosinofilia en sangre y líquido cefalorraquídeo y pruebas serológicas.

En los enfermos con angiostrongiliasis, el examen por resonancia magnética (RM) por lo general revela la presencia de diferentes tipos de lesiones. Estas incluyen las leptomeningeas y múltiples áreas micronodulares en los tejidos cerebrales, así como ensañamiento lineal de la piamadre. Además de la RM, la tomografía computarizada (TC) es otra opción que puede diferenciar la presencia de A. cantonensis de otras enfermedades parasitarias, aunque estos hallazgos son muy variables.

El recuento de eosinófilos en el LCR de los enfermos suele ser elevado (entre 100 y 1000 por mm3) y constituye al menos el 10% del recuento total de glóbulos blancos.

Se han desarrollado técnicas inmunológicas, utilizando anticuerpos humanos contra A. cantonensis, para confirmar un diagnóstico presuntivo mediante la detección de antígenos o anticuerpos en suero o LCR. En 1960 se desarrolló una prueba intradérmica basada en una reacción cutánea frente a A. cantonensis.

Posteriormente, se introdujeron diversos ensayos que incluyeron inmunodifusión, inmunoelectroforesis, prueba de hemaglutinación indirecta, ensayo inmunoabsorbente (ELISA) e inmunofluorescencia directa e indirecta (DFAT e IFAT).

Se ha desarrollado también una combinación de técnicas de PCR e inmuno- que puede detectar con éxito antígenos de A. cantonensis en suero.

En los CDC (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades) de los EE.UU. se ha utilizado el gen ribosomal SSU rRNA para desarrollar una prueba de amplificación de ácido nucleico de A. cantonensis). Las técnicas basadas en ácidos nucleicos como la PCR no distingue entre diferentes etapas del ciclo de vida del parásito y darán un resultado positivo para cualquier material que contenga ADN de A. cantonensis, incluyendo huevos, fragmentos de gusanos y células residuales derramadas de gusanos adultos.
http://www.antimicrobe.org/b028.asp
http://www.dpd.cdc.gov