Antibióticos sin receta en España.

Medicamentos
La resistencia a los antibióticos es un gran desafío para la salud pública, debido a la morbilidad, la mortalidad y los costos que genera. No solo es un problema local, sino también mundial porque los viajeros contribuyen a la propagación de la resistencia a los antimicrobianos. Nadie duda que el hecho esté relacionado con el uso excesivo e inadecuado de este tipo de fármacso. La mayoría del consumo se realiza fuera de los hospitales y, excepto en América del Norte y algunos países europeos, parte de esto se debe a la automedicación. El control del acceso a los antibióticos no recetados es un elemento clave para disminuirlo y las oficinas de farmacias desempeñan un papel fundamental.

En España, el Sistema Nacional de Salud cubre prácticamente a toda la población y la atención médica es gratuita. Los enfermos contribuyen a los costos de los medicamentos según el tratamiento y sus ingresos. Los medicamentos solo pueden dispensarse en farmacias, y algunos tipos, como los antibióticos, requieren una receta médica.

USC
Maruxa Zapata-Cachafeiro (Departamento de Medicina Preventiva y Salud Pública, Universidad de Santiago de Compostela, España) junto con 4 colegas más del mismo lugar y de Tarragona, han dado a conocer en la revista Journal of Antimicrobial Chemotherapy, los resultados de un estudio acerca de la magnitud y determinantes de la dispensación de antibióticos en España sin prescripción médica usando una técnica de simulación de enfermos.

La técnica utilizada fue la de simulación de enfermos (SP), cuatro actores aficionados, dos mujeres y dos hombres, con edades aparentes entre 30 y 45 años, fueron entrenados por un experto SP para que la representación fuera uniforme. Visitaron unas 10 farmacias por día por cada SP entre diciembre de 2016 y enero de 2017.

Se realizó un estudio transversal con todas las farmacias en una región del noroeste de España (n = 977), entre diciembre de 2016 y enero de 2017. Los actores visitaron farmacias en el noroeste de España simulando una infección respiratoria, quejándose de síntomas como dolor de garganta, dificultad para tragar, congestión, tos y sensación de fiebre.

Según el estudio, durante las visitas los actores utilizaron cuatro grados de presión para recibir antibióticos: solicitar medicamentos para aliviar sus síntomas; solicitando una medicina más fuerte que la que se ofreció; solicitando un antibiótico; y específicamente solicitando amoxicilina.

Se registró la educación y el sexo de la persona que estaba dispensando en las farmacias y el área donde se encontraban. El efecto de estas variables independientes en la administración de un antibiótico sin receta (1=sí, 0=no) se modeló mediante regresión logística.
Zona rural

En las visitas, se obtuvo un antibiótico en el 18,83% (IC 95% = 6,5%-21,41%). El área influyó en el suministro de antibióticos sin una prescripción médica, con una mayor probabilidad de administración en áreas rurales (OR=1,79; IC 95% =1,20-2,68) o semi-rural (OR=1,66; IC 95%=1,13-2,44) que en las zonas urbanas. No se encontró asociación con el sexo o el entrenamiento de la persona que administró el antibiótico. En las farmacias de las zonas urbanas, se necesitaba un grado de presión más bajo para obtener el antibiótico. Las farmacias que no dispensaron antibióticos lo hicieron por razones administrativas 489 (61,66%), por razones de salud pública 64 (8,07%) y por ambas razones 240 (30,26%)

El antibiótico dispensado con mayor frecuencia fue la amoxicilina (n=127, 69,0%), en el 7% de los casos en combinación con ácido clavulánico. Azitromicina (n= 42, 22,8%), cotrimoxazol (n=7, 3,8%), moxifloxacino (n=4, 2,2%), cefuroxima (n=2, 1,1%), claritromicina (n=1, 0,5%) y clindamicina (n=1, 0,5%) se obtuvieron con menos frecuencia. En la mayoría de los casos, se ofreció un medicamento contra el resfriado de venta libre en lugar de un antibiótico.

Como conclusión, el estudio muestra que una quinta parte de las farmacias aún dispensan antibióticos sin receta, especialmente bajo la presión del paciente. Un entorno rural ha sido identificado como un factor de riesgo para dispensar sin receta, por lo que debe tenerse en cuenta para futuras intervenciones.

Este estudio fue apoyado por una subvención del Fondo de Investigación Sanitaria (PI15/00844) del Instituto de Salud Carlos III. El financiador no tuvo ningún papel en el diseño del estudio, la recopilación y el análisis de datos, ni la decisión de publicar.

 

Zapata-Cachafeiro M, et al. Magnitude and determinants of antibiotic dispensing without prescription in Spain: a simulated patient study. J Antimicrob Chemother 2018; https://doi.org/10.1093/jac/dky440