Biosfera Hadal: Penetración en el ecosistema microbiano en el océano más profundo en la Tierra

Nunoura T, et al. Hadal biosphere: insight into the microbial ecosystem in the deepest ocean on Earth. PNAS 2015; 112 (11): E1230-E1236. Published online February 23, 2015.
doi: 10.1073/pnas.1421816112

http://www.pnas.org/content/112/11/E1230.full.pdf

Los océanos abisales en las profundidades del agua por debajo de 6.000 m son la biosfera acuática menos explorada. En 1960, Jacques Piccard y Don Walsh alcanzaron la Fosa de las Marianas, la fosa oceánica más profunda de la Tierra, y observaron vida. Hace tres años, el director de cine James 1Cameron descendió también a esta fosa encontrando que las formas de vida más grandes eran escasas en comparación con las aguas poco profundas del océano. En febrero de este año, Takuro Nunoura, un microbiólogo con la Agencia Japonesa de Ciencias Marinas y Tecnología (JAMSTEC) en un artículo publicado en los Proceedings of the National Academy of Sciences., encuentra que la vida de microorganismos heterótrofos en aguas del Abismo Challenger de esta fosa de las Marianas, es relativamente abundante, incluyendo la zona hadal.

2Se denomina hadal o zona del hades a uno de los niveles en los que está dividido el océano según su profundidad. La palabra es de origen francés que significa “lugar de la muerte”, referido a su vez al dios griego de la muerte, Hades, y sus dominios. En oceanografía, la zona hadal identifica a las aguas y fondos marinos por debajo de la zona abisal y corresponde a las zonas más profundas del océano en las grandes fosas oceánicas situadas a más de 6000 metros de profundidad. La parte hadal de los océanos sólo representa el 1,9% de la superficie de los mares y prácticamente se reduce a las grandes fosas abismales. Esta región se caracteriza por un ambiente frío, presión hidrostática extremadamente elevada, escasez de nutrientes y ausencia total de luz. Se cree que la mayoría de los seres vivos en estas profundidades que son capaces de sobrevivir a los más de 1.100 atmósferas de presión presentes en este ambiente extremo lo hacen gracias a la nieve marina que cae de los niveles superiores o gracias a las reacciones químicas que rodean a las fumarolas hidrotermales.

El Abismo Challenger, en la fosa de las Marianas, que se encuentra en el océano Pacífico ecuatorial occidental, con una profundidad de agua de ~ 11 km (11.034 m), es el lugar más profundo en la Tierra. Los autores citados, Takuro Nunoura y cols., analizaron las comunidades microbianas asociadas a las aguas de la superficie del mar y las del fondo de esta fosa (0 ~10,257 m) abismal. Midieron la abundancia de la vida, la temperatura, la salinidad y la composición química de las distintas zonas del agua de mar, de las aguas superficiales por encima de la Fosa de las Marianas y en el fondo de la sima Challenger con un vehículo operado por control remoto. Encontraron que la diversidad microbiana del océano varía con la profundidad. Usando técnicas génicas identificaron diferentes especies microbios, y determinaron la abundancia relativa de cada una de ellas. Las poblaciones potencialmente quimiolitotróficas fueron menos abundantes en el agua hadal que los de las aguas abisales superiores. Los miembros emergentes, de células procariotas o partículas similares a virus, de nitrificantes quimiolitotróficos en el agua hadal, que probablemente se adaptan al flujo mayor de donadores de electrones, eran diferentes de los de las aguas abisales que se adaptan al flujo inferior de donantes de electrones.