Caso de difteria en España

Un niño de 6 años, residente en Olot (Gerona), está grave afectado de difteria. El día 27 de mayo fue ingresado en el Hospital de Olot con malestar general, cefalea, problemas de deglución, y fiebre. Descartada la amigdalitis 1estreptocócica y la mononucleosis infecciosa, se pensó en otras causas. Posteriormente, el 30 de mayo, el Centro Nacional de Microbiología confirmó la detección de la bacteria Corynebacterium diphtheriae. Ante el estado de gravedad del niño, se procedió a su traslado a la Unidad de Cuidados Intensivos de Pediatría del Hospital Universitario Vall d’Hebron de Barcelona, donde se inició tratamiento con antibióticos, soporte vital y suero antidiftérico (antitoxina), procedente de Rusia, cuando se dispuso. En la actualidad el niño está en situación grave pero estable.

Según informaron las autoridades sanitarias, el niño, por decisión de sus padres, no había sido vacunado contra la difteria. Los responsables de la Agencia Catalana de Salud Pública, con fines de control y profilaxis específica, están localizando a los posibles contactos del niño y comprobando sus cartillas de vacunación y estado inmunitario.

La enfermedad es excepcional en Europa Occidental, pero con circulación baja en algunos países del Este de Europa. Según datos del Instituto de Salud Carlos III, los dos últimos casos de esta enfermedad se registraron en España hace casi 30 2años, en 1986. La peor epidemia de difteria en España sucedió en 1613, año del garrotillo. La difteria es endémica en áreas en desarrollo de África, Asia, Caribe y Sudamérica. La última gran epidemia se produjo en países de la antigua Unión Soviética, en la década de los 90: en 1991, hubo 2.000 cases y 39.703 en1994. En 1998, según la Cruz Roja Internacional, se dieron al menos 200.000 casos en el ámbito de la Commonwelth, con 5.000 muertes. De acuerdo con la OMS, en el año 2013, se confirmaron 4.680 casos de difteria en el mundo.

La difteria es una enfermedad infecciosa, de declaración obligatoria, aguda epidémica, debida a la bacteria C. diphtheriae y su exotoxina proteica de 60kD de peso molecular compuesta de 2 cadenas de péptidos producida. Se caracteriza por la aparición de falsas membranas (pseudomembranas) de color gris-marrón, firmemente adheridas, de exudado fibrinoso, 3coágulo necrótico, bacterias, células epiteliales, eritrocitos, leucocitosis y eritrocitos que se forman principalmente en las superficies mucosas de las vías respiratorias y digestivas superiores. Suele afectar las amígdalas, garganta, nariz, o piel. La afectación sistémica debida a la exotoxina, que libera la bacteria (solo cundo está infectada por un bacteriófago), puede afectar al miocardio, sistema nervioso central y otros órganos. La letalidad, mayor en niños menores de 5 años, es del 5-10 %.

Se transmite de unas personas a otras por contacto directo, por secreciones de las personas infectadas. Las personas no tratadas infectadas suelen ser contagiosas durante las primeras dos semanas, y menos frecuentemente más allá de cuatro. Si son tratadas con los antibióticos apropiados, el periodo de contagio se reduce a menos de una semana.

El tratamiento curativo incluye la administración de antitoxina diftérica, previo test cutáneo para descartar hipersensibilidad, y la administración de antibióticos como penicilina o eritromicina.

La difteria, una enfermedad que cuenta con una vacuna efectiva y segura incluida por la OMS, en 1974, en el Programa de Inmunización Ampliado para los países en desarrollo. Para la vacuna se utiliza la toxina producida por la bacteria inactivada (toxoide). Se administra a los niños combinada con las vacunas del tétanos y de la tos ferina. La Organización Mundial de la Salud (OMS) 4recomienda que esta combinación triple de vacunas (DTP) se administre sistemáticamente en las primeras seis, 10 y 14 semanas de vida de los niños, e inyecciones de refuerzo cada 10 años. En nuestro país, donde la tasa de cobertura de la vacuna es muy alta, 95 %, está incluida en el calendario de vacunaciones y se administra, en conjunto con otras inmunizaciones, a los dos, cuatro, seis y 15-18 meses de vida, formando también parte del preparado trivalente que se indica a los cuatro o seis años y en el refuerzo que se puede dar a los adolescentes, en torno a los 13 o 14 años de edad. Últimamente, en algunas áreas de España, como en Cataluña, por motivos de exclusión social y pobreza y menos por a razones ideológicas, ha descendido la tasa de vacunación.

http://www.msssi.gob.es/ciudadanos/proteccionSalud/vacunaciones/docs/CalendarioVacunacion2015.pdf

http://www.who.int/immunization/wer8103Diphtheria_Jan06_position_paper_SP.pdf

http://www.cdc.gov/vaccines/pubs/pinkbook/downloads/dip.pdf