Clostridium difficile en fómites

1000020100000129000000E12631948F97DDD054Clostridium difficile es la causa principal de la diarrea asociada a los antibióticos en todo el mundo. Infecta a cerca de medio millón de estadounidenses anualmente, causando unas 29.000 muertes. El patógeno afecta más a los adultos mayores ingresados en los hospitales y centros de cuidados a largo plazo.

En ambientes desfavorables, el microorganismo produce esporas altamente resistentes que pueden sobrevivir a los desinfectantes microbianos. Sus esporas están implicadas en la transmisión fecal a oral desde superficies contaminadas en el entorno sanitario debido a su naturaleza adherente. Las superficies contaminadas se limpian con productos químicos para eliminar y matar las esporas; sin embargo, a pesar de las medidas apropiadas de control de la infección, todavía hay una alta incidencia de infección por C. difficile en los enfermos hospitalizados.

10000201000000EE000001563536DA1A72249718Calie Dyer (Medical Microbiology, School of Medicine, Cardiff University, UK) junto con otros cuatro autores, uno americano y los otros británicos, han publicado en Applied and Environmental Microbiology, una revista de la Sociedad Americana de Microbiología, la resistencia a los biocidas y transmisión de esporas de C. difficile en superficies clínicas.

Una investigación previa de los autores determinó la capacidad de las esporas de C. difficile para adherirse a superficies clínicas, encontrando que las esporas habían marcado diferentes propiedades hidrofóbicas y capacidad de adherencia. La investigación sobre el efecto del microbicida dicloroisocianurato sódico sobre la transmisión de esporas de C. difficile reveló que las concentraciones sub-letales aumentaban la adherencia de las esporas sin reducir la viabilidad.

El equipo de investigación examinó la capacidad de las esporas para transmitirse a través de las superficies del medio ambiente hospitalario y su respuesta a la desinfección con 1000 ppm de dicloroisocianurato de sodio, agente liberador de cloro. En un esfuerzo por entender si estas superficies contribuyen a la transmisión de esporas nosocomiales, se contaminaron con un elemento punzante batas de aislamiento quirúrgico mediante la aplicación de esporas en agua esterilizada a una concentración de 1 millón por ml, directamente en líquido durante 10 segundos, 30 segundos, 1 minuto, 5 minutos y 10 minutos antes de ser retiradas y desechadas, a fin de imitar la transferencia de líquidos corporales infecciosos en el ámbito clínico con el fin de evaluar el potencial de transmisión a los pacientes. El número de esporas recuperadas de las batas no aumentó con el tiempo de contacto, lo que sugiere que la transferencia de esporas entre superficies ocurre dentro de los primeros 10 segundos de contacto. También se contaminaron superficies de acero inoxidable de grado hospitalario y vinilo de piso que contenían 1×106 esporas/ml de dos tipos de esporas de C. difficile: esporas crudas y esporas purificadas.

100002010000016E0000011AD26BBFA657AC78B3La hidrofobicidad de cada tipo de espora frente a la superficie clínica se examinó mediante el ensayo de transferencia de placas y la microscopía electrónica de barrido. El experimento se repitió y las superficies contaminadas con esporas se expusieron a 1.000 ppm de dicloroisocianurato de sodio durante 10 minutos. Los resultados revelaron que la hidrofobia y la estructura de las superficies clínicas pueden influir en la transmisión de esporas y que las estructuras externas de la superficie de las mismas pueden desempeñar un papel en la adhesión de las esporas.

Las esporas permanecieron viables en las superficies clínicas después de la exposición a microbicidas a la concentración de desinfección recomendada, demostrando una acción esporicida ineficaz. Este estudio demostró que las esporas de C. difficile pueden transmitirse y sobrevivir entre diversas superficies clínicas a pesar del uso apropiado de microbicidas.

1000020100000103000000568C78F8BCF89E9A64Es necesario examinar la efectividad de las medidas de control de infecciones para prevenir la transmisión de esporas, y considerar de la prevalencia de la resistencia a los biocidas cuando se descontaminan las superficies de atención médica. Debido a esta resistencia, puede ser prudente reconsiderar la cantidad de biocida que se usa actualmente, y asegurar que el control de la infección esté estandarizado. El estudio puede aplicarse a hospitales de cualquier parte del mundo, y debería ayudar a informar las directrices futuras sobre control de infecciones y biocidas en este campo.

 

Calie Dyer, Lee P. Hutt, Robert Burky, Lovleen Tina Joshi. Biocide resistance and transmission of Clostridium difficile spores spiked onto clinical surfaces from an American healthcare facility. Applied and Environmental Microbiology, 2019; DOI: 10.1128/AEM.01090-19