Detectado en España Aedes japonicus

Detectado en España Aedes japonicus, mosquito invasor asiático

 

1.1Según un informe sobre Evaluación Rápida de Riesgo emitido por el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social (MSCBS), el mosquito Aedes japonicus se ha introducido por primera vez a España y Sur de Europa. El 10 de julio de 2018 se confirmó la primera detección en España del mosquito en una zona delimitada del concejo de Siero (en la Figarona, parroquia de Anes), en el Principado de Asturias, en donde, según los epidemiólogos, las condiciones climáticas y ambientales y las características de la explotación ganadera del lugar pueden haber favorecido la presencia y posible establecimiento del vector en la zona.

En el hallazgo de este Aedes se ha debido inicialmente a una persona que observó la especie y envió fotografías para su estudio por entomólogos a Mosquito Alert, una plataforma de ciencia ciudadana coordinada por diferentes centros de investigación públicos, impulsada por la Obra Social ‘la Caixa’ y coordinada por investigadores del Creaf (Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales), el CEAB-CSIC (Centro de Estudios Avanzados de Blanes, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas) e Icrea (Institución Catalana de Investigación y Estudios Avanzados), que tiene por objetivo aunar esfuerzos entre la ciudadanía, científicos y gestores de salud pública y medio ambiente para investigar, y controlar los mosquitos transmisores de enfermedades como Zika, Dengue y Chikunguña.

http://www.mosquitoalert.com/

1.2Tras el hallazgo se ha llevado a cabo una inspección de campo, por integrantes de Mosquito Alert y miembros de un equipo de la Universidad de Zaragoza, responsables del proyecto de vigilancia entomológica del MSCBS, confirmándose a finales del mes de julio la presencia de diferentes fases biológicas del mosquito en varios puntos alejados entre sí.

Ae. japonicus es un vector común en Corea, Japón, Taiwán, Sudeste de China y Rusia, que se ha ido expandiendo a nuevas áreas geográficas desde la década de 1990.

Según el informe del MSCBS, el mosquito fue detectado por primera vez en Europa el año 2000 en el norte de Francia (Normandía, Orne) y, posteriormente, en varios países del centro y norte, como a Bélgica (Namur), Suiza y Alemania (North Rhine-Westphalia and Hesse), y este mismo mes en Luxemburgo (Stolzembourg). El Ae. japonicus tiene capacidad de transmisión del virus del Nilo Occidental y también es un vector competente para la transmisión de otros virus como Dengue, Chikunguña, el de la encefalitis japonesa, virus de La Crosse, encefalitis de San Luis, encefalitis equina occidental, y fiebre del valle del Rift.

 

22La aparición de esta nueva especie en España ha dado lugar al planteamiento de nuevos estudios con los que confirmar cual es el hábitat real del mosquito en la península. Según Frederic Bartumeus, director de la aplicación Mosquito Alert, no se sabe todavía si el mosquito se ha podido diseminar por el País Vasco, Cantabria o Galicia. El hábitat más adecuado para esta especie es aquel que se caractericza por ser húmedo y frío, por lo que la principal teoría es que el foco no se disemine por el resto de la península.

El riesgo de transmisión autóctona de enfermedades asociadas a este vector se considera en este momento muy bajo para España, pero debe ser reevaluado a medida que avance la investigación entomológica puesta en marcha.

https://www.msssi.gob.es/profesionales/saludPublica/ccayes/alertasActual/docs/AedesJaponicusEnAsturias_ERR.27.07.2018.pdf

Aedes japonicus

Aedes japonicus fue descrito originalmente en 1901en la isla de Honshu, la más grande del archipiélago japonés donde se encuentra situado Tokio.

Los adultos de Ae. japonicus son relativamente grandes y muestran un patrón en blanco y negro en las patas y otras partes del cuerpo. Algunos mosquitos indígenas también muestran tales contrastes (más parduscos y amarillentos) pero en ese caso son menos obvios. Las larvas aparecen de color marrón amarillento o más oscuro, con un aspecto delgado y un sifón largo. La cápsula de la cabeza no tiene áreas brillantes en el lado dorsal. Los ojos y las piezas bucales no son claramente visibles a simple vista.

Los mosquitos adultos de esta especie se encuentran a menudo en áreas boscosas y están activos durante el día y las horas crepusculares. Las picaduras son agresivas y pica a los humanos afuera y ocasionalmente dentro de las casas. No se han encontrado en ellos muestras positivas para sangre de aves o reptiles: sin embargo, hay pruebas de picaduras a aves en condiciones de laboratorio.

Ae. japonicus puede producir huevos resistentes a la congelación y la desecación que pueden permanecer inactivos durante el invierno y eclosionar una vez que las condiciones ambientales son favorables. Esto permite que la especie sea transportada en contenedores infestados. Su expansión mundial se ha debido a varios factores, incluida su capacidad para sobrevivir a largas distancias y resistir temperaturas invernales en regiones templadas, y su alta tolerancia a altas concentraciones de materia orgánica presente en el agua acumulada en contenedores naturales y artificiales.
1.4
En Europa, Ae. japonicus podría mezclarse con otras especies invasoras (Ae. aegypti, Ae. albopictus, Ae. coreicus) o autóctonas (Ae. cretinus, restringidas a Grecia y Turquía), y el principal carácter de diagnóstico es la presencia de varias líneas de escamas amarillentas sobre un fondo negro en la parte dorsal del tórax. Las otras tres subespecies descritas difieren en la ornamentación de la tibia y están restringidas a partes del sudeste de Asia. Se ha desarrollado un ensayo rápido basado en ADN para distinguir esta especie de otras especies invasoras similares.

El Ae. japonicus se puede criar en una amplia gama de hábitats acuáticos, tanto naturales como artificiales, incluidos charcos en rocas, neumáticos, envases de leche, cubos, oquedades de rocas, baños de pájaros, cartones de leche, cubos, alcorques de árboles, jarrones de plástico en los cementerios, fuentes, barriles de agua de lluvia, floreros, platillos de macetas, regaderas y piscinas para niños. Se han encontrado larvas de esta especie en diversos hábitats acuáticos con luz solar variable, elevación, contenido detrítico, y dentro de entornos urbanos y rurales. Se ha informado del uso de los mismos hábitats que Ae. albopictus, aunque la abundancia de cada especie difiere estacionalmente.

https://ecdc.europa.eu/en/disease-vectors/facts/mosquito-factsheets/aedes-japonicus