Diversidad de Borrelia y co-infección con otros patógenos transmitidos por garrapatas

En Europa, las garrapatas son los vectores ecológicamente más importantes de patógenos que causan tanto enfermedades humanas como. Las garrapatas Ixodes ricinus son las garrapatas más comunes en Europa, y se distribuyen ampliamente en todo el continente. Son capaces de transmitir una amplia variedad de patógenosimg1 zonóticos, tales como virus, bacterias, protozoos e incluso helmintos. I. ricinus es también la especie de garrapata más frecuente en Rumania, representando el 86,9% de las garrapatas, seguida de Dermacentor marginatus (9,5%), Haemaphysalis punctata (2,6%) y Dermacentor reticulatus (0,02%). Debido a que I. ricinus se alimenta de una amplia gama de animales, esta especie transmite la variedad más amplia de patógenos, incluyendo bacterias, parásitos y virus.

Entre todas las enfermedades transmitidas por I. ricinus notificadas en Europa, la enfermedad de Lyme causada por algunas genoespecies de Borrelia burgdorferi sensu lato es con mucho la más prevalente, con una estimación de unos 85.000 casos anuales. El grupo B. burgdorferi s.l. comprende actualmente más de 20 genoespecies, nueve de los cuales están circulando en Europa. Entre éstas, cinco genoespecies son patógenos humanos: B. afzelii, B. garinii, B. burgdorferi sensu stricto, B. bavariensi y B. spielmanii y tres son patógenos humanos sospechosos: B. lusitaniae, B. valaisiana, y B. finlandensis. Borrelia miyamotoi pertenece al grupo de la fiebre recidivante y es transmitida por la misma especie Ixodes que también transmite B. burgdorferi sl. En 2013 B. miyamotoi fue identificada como un patógeno humano en Europa y recientemente en Rumania.

La identificación de Borrelia burgdorferi como agente causal de la enfermedad de Lyme en 1981 fue un momento decisivo para comprender la repercusión principal que las zoonosis transmitidas imag2por garrapatas pueden tener sobre la salud pública en todo el mundo, particularmente en Europa y los Estados Unidos. Desde hace mucho tiempo se ha reconocido la importancia médica de las enfermedades transmitidas por las garrapatas, pero se sabe poco sobre la aparición de patógenos emergentes transmitidos por garrapatas como Borrelia spp., Anaplasma phagocytophilum, Rickettsia spp., Bartonella spp., Candidatus neoehrlichia mikurensis, y el virus de la encefalitis transmitida por garrapatas concretamente en Rumania, una puerta de entrada a Europa.

El objetivo de un estudio publicado en Frontiesr Cell Infection Microbiology el 14 de febrero de 2017, firmado en primer lugar por Cristian Raileanu junto con otros autores de Francia y Rumania, fue identificar las tasas de infección y co-infección de diferentes genoespecies de Borreliaimg3 junto con otros patógenos transmitidos por garrapatas. Las garrapatas se recogieron en tres zonas geográficamente distintas en el este de Rumania. Se recolectaron 557 garrapatas adultas y ninfas de tres especies diferentes (534 I. ricinus, 19 H. punctata y 4 D. reticulatus). Se analizó cada garrapata individualmente para buscar la presencia de ocho genomas de Borrelia diferentes con PCR de alto rendimiento en tiempo real. Las garrapatas con Borrelia fueron analizadas después para posibles coinfecciones con A. phagocytophilum, Rickettsia spp., Bartonella spp., “Candidatus Neoehrlichia mikurensis” y virus de la encefalitis transmitida por garrapatas. Borrelia spp. fue detectada en garrapatas de I. ricinus de todas las áreas de muestreo, con tasas de prevalencia global del 25,8%. Las ocho especies genéticas de Borrelia fueron detectadas en garrapatas de I. ricinus: Borrelia garinii (14,8%), B. afzelii (8,8%), B. valaisiana (5,1%), B. lusitaniae (4,9%), B. miyamotoi (0,9%), B. burgdorferi ss (0,4%) y B. bissettii (0,2%). El 64,5% de I. ricinus fueron infectados con más de un patógeno.

Se detectaron asociaciones entre diferentes genoespecies de Borrelia en el 9,7% de las garrapatas, y el 6,9% de las garrapatas de I. ricinus resultaron positivas para la coinfección de Borrelia spp. con otros patógenos transmitidos por garrapatas. La asociación más común fue entre B. garinii y B. afzelii (4,3%), seguida de B. garinii y B. lusitaniae (3,0%). Las co-infecciones duales más frecuentes se dieron entre Borrelia spp. img4y Rickettsia spp., (1,3%), y entre Borrelia spp. y “Candidatus Neoehrlichia mikurensis” (1,3%). La diversidad de patógenos transmitidos por garrapatas detectados en el estudio y la frecuencia de coinfecciones deben influir en todas las evaluaciones del riesgo de infección después de una picadura de garrapata.

Los hallazgos de los autores confirman que las garrapatas no sólo son importantes vectores patógenos en áreas boscosas, sino también en situaciones urbanas. Hay que resaltar el riesgo que la enfermedad de Lyme plantea en áreas con mayor actividad recreativa, ya que encontraron altas tasas de infección de genoespecies de Borrelia en la búsqueda de garrapatas de I. ricinus recolectadas de sitios urbanos. También identificaron nuevas áreas de riesgo y generando datos detallados sobre la aparición de patógenos zonóticos novedosos y conocidos, que servirán de base sólida para futuros estudios que examinen el riesgo de enfermedades transmitidas por garrapatas humanas.

Raileanu C, et al. Borrelia diversity and co-infection with other tick borne pathogens in ticks. Front Cell Infect Microbiol 2017; 7:36. doi: 10.3389/fcimb.2017.00036