Fidaxomicina y Clostridium difficile

Fidaxomicina y Clostridium difficile
3.1

Durante más de tres décadas, el metronidazol y la vancomicina han sido las principales opciones de tratamiento para las infecciones por Clostridium difficile; sin embargo, el número sub-óptimo de curas sostenidas y la prevalencia creciente y la morbilidad y mortalidad asociadas a las infecciones por C. difficile han justificado el desarrollo y la evaluación de nuevos fármacos terapéuticos.


En las nuevas pautas publicadas el año pasado, la Sociedad de Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos y la Sociedad de Epidemiología de la Salud de Estados Unidos recomendaron la vancomicina y la fidaxomicina como tratamientos de primera línea para
C. difficile en comparación con el metronidazol.

Tumas Beinortas (Department of Gastroenterology, Leeds Teaching Hospitals NHS Trust, University of Leeds, UK) y otros tres autores más, también de la Universidad de Leeds, dirigidos por Venkataraman Subramanian, profesor asociado clínico y gastroenterólogo asesor honorario en el Instituto Leeds de Estudios Biomédicos, han publicado el 16 de julio en la revista Lancet Infectious Diseases una revisión sitemática y un meta-análisis de la eficacia de los tratamientos de la infección por Clostridium difficile.

Los autores investigaron varios tratamientos nuevos para las infecciones por Clostridium difficile. El objetivo fue comparar y clasificar los tratamientos para infecciones recurrentes no múltiples en adultos por C. difficile en adultos.

3.2Hicieron una meta-análisis de datos de la red de efectos aleatorios dentro de una configuración de probabilidad frecuentista para obtener comparaciones directas e indirectas de los ensayos. Se realizaron búsquedas en MEDLINE, Embase, Web of Science, Registro Cochrane Central de Ensayos Controlados y ClinicalTrials.gov para ensayos publicados y no publicados desde la creación de estas bases de datos hasta el 30 de junio de 2017. Se incluyeron ensayos controlados aleatorios de tratamientos para recurrencias no múltiples de infecciones confirmadas por C. difficile3.3 en adultos (al menos 18 años) que informaron tasas de curación primaria y recurrencia, y utilizaron la herramienta “Cochrane Risk of Bias” para evaluar los métodos de prueba. Para los análisis, extrajeron el número total de pacientes con curación primaria y recurrencia a partir de informes publicados y no publicados. El resultado primario fue la curación sintomática sostenida, definida como el número de pacientes con resolución de diarrea m enos el número de recurrencia o muerte.

De 23 004 estudios seleccionados, 24 ensayos, que incluyeron 5361 enfermos y 13 tratamientos diferentes, se incluyeron en el análisis. La calidad general de la prueba se calificó como moderada a baja. Para la curación sintomática sostenida, la fidaxomicina (odds ratio 0,67, IC 95% 0,55-0,82) y teicoplanina (0,37, 0, 14-0,94) fueron significativamente mejores que la vancomicina. Teicoplanina (0,27, 0,10-0,70), ridinilazol (0,41, 0,19-0, 88), fidaxomicina (0,49, 0,35-0, 68), surotomicina (0,66), 0,45-0, 97), y vancomicina (0,73, 0,56-0, 95) fueron mejores que el metronidazol. La bacitracina fue inferior a la teicoplanina (0,22, 0 06-0,77) y la fidaxomicina (0,40, 0,17-0,94), y el tolevamer fueron inferiores a todos los fármacos a excepción de LFF571 (0,50, 0,18-1,39) y bacitracina (0,67, 0,28-1,58). La heterogeneidad global de toda la red fue baja (Q de Cochran = 15,70; p = 0,47).

Las pruebas de calidad indican que la fidaxomicina proporciona una cura sintomática sostenida con mayor frecuencia. Basándose en su revisión, los investigadores opinan que la fidaxomicina es una opción mejor que la vancomicina para el tratamiento de Clostridium difficile en todos los enfermos, excepto aquellos con infecciones graves, y que el metronidazol “no debe recomendarse” para tratar la infección.

Beinortas T, et al. Comparative efficacy of treatments for Clostridium difficile infection: a systematic review and network meta-analysis. Lancet Infect Dis. 2018; doi:10.1016/S1473-3099(18)30285-8.