Incidencia infecciones trasmitidas por alimentos en USA.

img1Las enfermedades transmitidas por los alimentos representan un importante problema de salud en los Estados Unidos. La Red de Vigilancia Activa de Enfermedades Transmitidas por Alimentos (FoodNet) del Programa de Infecciones Emergentes de los CDC controla los casos de infecciones diagnosticadas en laboratorio causadas por ocho patógenos transmitidos comúnmente a través de los alimentos en 10 sitios de EE.UU.

Danielle M. Tack (1Division of Foodborne, Waterborne, and Environmental Diseases, National Center for Emerging and Zoonotic Infectious Diseases, CDC), y dieciséis autores más de centros de EE.UU. (Oregon, Connecticut, Boulder, Albuquerque, New York, Maryland, Minnesota,  Georgia, California, Atlanta) han informado en la revista de epidemiologia Morbidity and Mortality Weekly Reports los resultados de un estudio relacionados con la incidencia y tendencia en EE.UU. de las infecciones transmitidas comúnmente por los alimentos

El informe resume los datos preliminares de 2018 y los cambios desde 2015. Durante 2018, FoodNet identificó 25.606 infecciones, 5.893 hospitalizaciones y 120 muertes. La incidencia de la mayoría de las infecciones está aumentando, incluidas las causadas por los géneros Campylobacter y Salmonella, que podrían atribuirse en parte al mayor uso de pruebas de diagnóstico independientes del cultivo (CIDT).

img-2La incidencia de las infecciones por Cyclospora aumentó notablemente en comparación con 2015-2017, en parte debido a grandes brotes.

La incidencia de infección (por cada 100.000 habitantes) fue mayor en el caso de Campylobacter (19,5) y Salmonella (18,3), seguidos de Escherichia coli toxigénico (Shiga) –STEC- (5,9), Shigella (4,9), Vibrio (1,1), Yersinia (0,9), Cyclospora (0,7) y Listeria (0,3). En comparación con 2015-2017, la incidencia aumentó significativamente para la Cyclospora (399%), Vibrio (109%), Yersinia (58%), STEC (26%), Campylobacter (12%) y Salmonella (9%).

El número de infecciones bacterianas diagnosticadas por la CIDT (con o sin cultivo) aumentó un 65% en 2018 en comparación con el promedio anual de infecciones diagnosticadas durante 2015-2017; el aumento osciló entre el 29% para la STEC y el 311% para Vibrio.

En 2018, el porcentaje de infecciones diagnosticadas por los paneles de síndrome basado en el ADN fue más alto para Yersinia (68%) y Cyclospora (67%), seguido por STEC (55%), Vibrio (53%), Shigella (48%), Campylobacter (43%), Salmonella (33%), y fue más bajo para Listeria (2%). En 2018, se intentó un cultivo “reflejo” (prueba de laboratorio de seguimiento realizada después de una solicitada inicialmente que es positiva provisional o no concluyente, y se realiza automáticamente)  en el 75% de las muestras con resultados positivos de CIDT, oscilando entre el 64% para Campylobacter y el 100% para Listeria.

 

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El porcentaje de especímenes con un cultivo “reflejo” en 2018 fue un 14% más alto que durante 2015-2017, oscilando entre una disminución del 7% para STEC y un aumento del 55% para Shigella. Entre los especímenes con cultivo “reflejo” en 2018, el porcentaje que de patógenos fue mayor para Listeria (100%) y Salmonella (86%), seguido por STEC (64%), Campylobacter (59%), Shigella (56%), Yersinia (50%) y Vibrio (37%).

Entre los 7.013 (87%) aislados serotipados de Salmonella, los tres más comunes fueron Enteritidis (2,6 por 100.000 habitantes), Newport (1,6) y Typhimurium (1,5), similares a los de 2015-2017. De las 1.570 cepas de STEC sometidas a prueba, se determinó que 440 (28%) eran de O157. Entre los 662 aislados de CCTEP serogrupados, los más comunes fueron O103 (31%), O26 (28%) y O111 (24%). La incidencia en comparación con 2015-2017 se mantuvo sin cambios tanto para llos CCTEP O157 como para los no O157.

FoodNet identificó 54 casos de síndrome urémico hemolítico post-diarreico en niños (0,49 casos por cada 100.000) durante 2017; 36 (67%), que se dieron entre niños de <5 años (1,22 casos por cada 100.000). La incidencia no fue significativamente diferente en comparación con la de 2014-2016.

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Los autores resumen que la incidencia de las infecciones transmitidas por los alimentos ha permanecido prácticamente inalterada. Los laboratorios clínicos utilizan cada vez más pruebas diagnósticas independientes del cultivo (CIDT) para detectar infecciones entéricas. Los CIDT benefician la vigilancia de la salud pública al identificar patógenos que no se detectan habitualmente con métodos anteriores pero que complican la interpretación de los datos.

Se necesitan medidas de prevención más específicas en las explotaciones de productos agrícolas, las explotaciones de animales destinados a la producción de alimentos y los establecimientos de transformación de carnes y aves de corral, con el fin de lograr que los alimentos sean más seguros y reducir las enfermedades humanas.

La incidencia de la mayoría de las infecciones aumentó durante 2018 en comparación con 2015-2017, lo que podría atribuirse en parte al aumento del uso de la CIDT. La incidencia de infecciones por Cyclospora aumentó notablemente. El número de infecciones humanas causadas por Campylobacter y Salmonella, especialmente el serotipo Enteritidis, sigue siendo elevado.

A medida que aumenta el uso de los CIDT, es importante obtener y subestimar los aislamientos y entrevistar a las personas enfermas para controlar los esfuerzos de prevención y desarrollar medidas de control más específicas para hacer que los alimentos sean más seguros y reducir las enfermedades humanas.

 

Tack DM, et al. Preliminary incidence and trends of infections with pathogens transmitted commonly through food -Foodborne Diseases Active Surveillance Network, 10 U.S. Sites, 2015–2018. MMWR Morb Mortal Wkly Rep 2019;68:369–373. http://dx.doi.org/10.15585/mmwr.mm6816a2