Más seguimiento a niños con enfermedad por el virus Zika

Más seguimiento a niños con enfermedad por el virus Zika

12.1La epidemia reciente del virus Zika (ZIKV) en las Américas se convirtió en una emergencia de salud pública mundial después de que un aumento inesperado en la microcefalia prenatal y congénita sugería que el virus era teratogénico en el embarazo. ZIKV es un Flavivirus transmitido por la picadura de mosquitos Aedes. El ZIKV es neurotrópico y puede dirigirse a células progenitoras neurales, astrocitos y neuronas en todas las etapas de desarrollo. La infección típicamente induce una infección asintomática o leve caracterizada por fiebre, erupción cutánea y artralgia.

El síndrome congénito ZIKV describe un patrón grave de lesión cerebral fetal que incluye microcefalia y lesión ocular asociada con infección durante el embarazo. El asesoramiento a las embarazadas con infección por ZIKV está limitado por la falta de comprensión del espectro y la prevalencia de la lesión fetal. Informes recientes han apoyado un amplio espectro de lesiones en recién nacidos incluidas anomalías oculares y desarrollo de microcefalia postnatal.

Existe una necesidad urgente de desarrollar un modelo animal fisiopatológicamente relevante para respaldar la caracterización preclínica de vacunas y acciones terapéuticas.

12.2Kristina Adams-Waldorf (Department of Obstetrics & Gynecology and Center for Innate Immunity and Immune Disease, University of Washington, Seattle) como primer firmante, y 40 autores más del mismo centro y de otras instituciones de Gothenburg (Sweden), Chapel Hil (USA) New Mexico (USA), han informado en Nature Medicine datos interesantes sobre la infección congénita por el virus Zika en macacos “pigtail” embarazadas, en donde la pérdida significativa de células progenitoras neuronales fetales acompañó un patrón característico de lesión cerebral.

El ZIKV es un flavivirus con efectos teratogénicos en el cerebro fetal, pero el espectro de la lesión cerebral inducida por ZIKV es desconocido, particularmente cuando la ecografía es normal. En un modelo de infección por ZIKV de macaco de coleta (Macaca nemestrina) embarazada, los autores demostraron que la lesión inducida por ZIKV en el cerebro fetal es sustancial, incluso en ausencia de microcefalia, y puede ser difícil detectarla en un entorno clínico.

12.3Se identificó un patrón de lesión común y sutil, que incluye (i) focos periventriculares T2 hiperintensos y pérdida del volumen cerebral fetal no cortical, (ii) lesión del epitelio ependimario con gliosis subyacente y (iii) pérdida de células progenitoras neuronales fetales tardías en la zona subventricular (corteza temporal) y zona subgranular (giro dentado, hipocampo) con patrón de neuronas granulares dismórficas. La atenuación de la producción neurogénica fetal demuestró efectos teratogénicos potencialmente considerables de la infección congénita por ZIKV incluso sin microcefalia.

Los hallazgos de los investigadores sugieren que todos los niños expuestos a ZIKV en el útero deben recibir un control a largo plazo de los déficits neurocognitivos, independientemente del tamaño de la cabeza al nacer.

Para los niños con exposición presunta o confirmada al virus del Zika en el útero, los CDC recomiendan la detección de signos del síndrome de Zika congénito y otros defectos de nacimiento antes de un mes de edad. La agencia también recomienda evaluar a los niños para la microcefalia hasta los 24 meses de edad o más. Sin embargo, diversos sugirieren que debido a que los efectos de la infección por el virus del Zika pueden extenderse hasta la infancia, es posible que se requiera un examen de detección regular durante la adolescencia.

El nivel de detección recomendado por el CDC depende de la confianza de los médicos en que el niño estuvo expuesto al virus del Zika en el útero y de si el paciente presenta signos de síndrome de Zika congénito. Estas pruebas pueden incluir una ecografía de la cabeza, un examen ocular completo realizado por un oftalmólogo y una respuesta auditiva automática del tronco encefálico.

Waldorf KMA, et al. Congenital Zika virus infection as a silent pathology with loss of neurogenic output in the fetal brain. Nature Medicine, 2018; 24: 368-374. DOI: 10.1038/nm.4485