Microbioma intestinal y tensión arterial

100002010000014200000142ABDDBC5200731D9ARecientemente, se ha revelado el papel potencial del microbioma intestinal en las enfermedades metabólicas, especialmente en las enfermedades cardiovasculares. La hipertensión arterial es una de las enfermedades cardiovasculares más frecuentes en todo el mundo, pero aún se desconoce si la disbiosis intestinal por microbiota participa en el desarrollo de la hipertensión.

Se reconoce que los sistemas inmunológico y simpático contribuyen al desarrollo de la hipertensión, mientras que existe una señalización bidireccional entre el cerebro y la microbiota intestinal que puede regular la presión arterial (PA) a través de la modulación de la interacción entre el SNS y el sistema inmunitario. Por lo tanto, dado que recientemente se ha sospechado una relación entre la hipertensión y la disbiosis intestinal, varios grupos están investigando esta interacción. De esta manera, diferentes estudios han demostrado que el trasplante de microbiota fecal (FMT) de humanos hipertensivos y donantes de ratas eleva la presión arterial del huésped, ratones normo-tensos y ratas, respectivamente, señalando que la disbiosis intestinal juega un posible papel contribuyente o incluso causal en la hipertensión. Sin embargo, la comunicación entre la microbiota intestinal y el SNS en la hipertensión no se comprende completamente, por lo que se plantea la hipótesis de que un aumento de la actividad simpática contribuye a la disbiosis intestinal, que a su vez aumenta la inflamación y la actividad simpática.

10000201000000EC0000014F306E7BD943E9FD57Marta Toral (Departamento de Farmacología. Escuela de Farmacia, Centro de Investigación Biomédica, Universidad de Granada, España), como primera firmante, y nueve co-autores más, de la misma ciudad y de Gainesville (Florida, USA), han dado a conocer en la revista científica Frontierse in Physiology los resultados de un estudio acerca del papel crítico de la interacción de la microbiota intestinal y el sistema nervioso simpático en la regulación de la presión arterial.

Los investigadores, teniendo en cuenta la descripción de la asociación entre la disbiosis intestinal y las enfermedades neurogénicas, como la hipertensión, se propusieron investigar si los cambios en la microbiota intestinal alteran las interacciones intestinales y cerebrales que inducen cambios en la presión arterial (PA).

Ratas receptoras normotensivas Wistar-Kyoto (WKY) y ratas espontáneamente hipertensivas (SHR) fueron sometidas a una administración oral con contenido fecal de donantes de SHR y WKY. Dividieron a los animales en cuatro grupos: WKY receptor de trasplante con WKY microbiota (W-W), SHR con SHR (S-S), WKY con SHR (W-S) y SHR con WKY (S-W). La PA sistólica basal (PAS) y la PA diastólica (PAD) se redujeron sin cambios en la frecuencia cardíaca como resultado del trasplante de microbiota fecal (TFM) de ratas WKY a SHR. De manera similar, el FMT de SHR a WKY aumentó la PAS y el DBP basal.

10000000000000F1000000C538809C1A37E271B2En el grupo S-S se encontraron aumentos en la producción de especies reactivas de oxígeno impulsadas por oxidasa y citoquinas pro-inflamatorias en el núcleo paraventricular del cerebro ligadas a una mayor caída de la PA con concentraciones del antagonista nicotínico pentolinio y noradrenalina plasmática (NA), en comparación con el grupo W-W. Estos parámetros fueron reducidos por el FMT de WKY a SHR. En el grupo S-S se encontraron mayores concentraciones de citoquinas pro-inflamatorias, concentraciones de ARNm de tirosina hidroxilasa y contenido de NA en el colon proximal, mientras que en el grupo W-W se encontraron concentraciones reducidas de ARNm de proteínas de unión “gap”. Estos cambios fueron inhibidos por el FMT de WKY a SHR.

De acuerdo con los análisis de los investigadores, la abundancia de Blautia y Odoribacter mostró una correlación negativa con una alta PAS. En la SHR la microbiota intestinal es un factor 100002010000024F0000011796BCFD5ABA67EF8Cimportante involucrado en el control de la PA, al menos en parte, como consecuencia de su efecto sobre la neuroinflamación y la actividad del sistema nervioso simpático. En el modelo experimental de hipertensión utilizado (SHR), la disbiosis intestinal se correlacionó con el flujo simpático a través de la estimulación de ROS derivados de NADPH-oxidasa en el cerebro. Estos efectos centrales parecen estar asociados con la reducción de la expresión de los receptores de butirato en el hipotálamo, Th17 y la infiltración de macrófagos en la PVN y concentraciones plasmáticas más altas de LPS.

Los resultados son congruentes con las pruebas de estudios previos que sugieren una fuerte correlación entre la hipertensión y la disbiosis de la microbiota intestinal, estableciendo una relación causa-efecto entre la presión arterial elevada y la microbiota intestinal alterada. Se puede especular que los cambios en la microbiota intestinal por medio de probióticos podrían tener efectos positivos sobre la hipertensión neurogénica, a través de la modulación de la actividad simpática central.

 

Toral M, et al. Critical role of the interaction gut microbiota – sympathetic nervous system in the regulation of blood pressure. Front Physiol 2019; https://www.frontiersin.org/articles/10.3389/fphys.2019.00231/full#B41