Microbiota del ojo

361(1)Los lugares mucosos tales como el intestino, la cavidad oral, la nasofaringe y la vagina tienen flora comensal asociada (microbiota). La superficie del ojo es también un sitio con mucosa, pero la prueba de un microbioma ocular viva residente sigue fatando. Hasta ahora, la comunidad médica creía que la superficie ocular era estéril debido a la presencia de lisozima que elimina bacterias junto con péptidos antimicrobianos y otros factores presentes en el ojo.

361(2) Anthony J. St. Leger (Laboratory of Immunology, National Eye Institute, NIH, Bethesda, USA) y otros 11 autores, han publicado en la revista Immunity los resultados de un estudio sobre la protección de la infección ocular por una bacteria comensal.

En el trabajo, los autores utilizaron un modelo de ratón de enfermedad de la superficie ocular para revelar que los comensales estaban presentes en la mucosa ocular y que estos tenían consecuencias inmunológicas funcionales. Se aisló uno de los candidatos comensales, Corynebacterium mastitidis, y se demostró que este organismo provocó una respuesta de interleuquina-17 específica de células T γδ en la mucosa ocular, centro de la inmunidad local.

361(33)Se crearon dos grupos de control para determinar si el microorganismo tenía un papel en la respuesta inmune: uno con C. mastitidis y otro tratado con un antibiótico diseñado para destruir C. mastitidis junto con otras bacterias oculares. Los ratones con antibióticos tenían una respuesta inmune disminuida en su conjuntiva y resultaron incapaces de eliminar C. albicans, causando una infección ocular masiva; por el contrario, los ratones de control con C. mastitidis demostraron ser capaces de evitar el hongo. La respuesta comensal-específica impulsó el reclutamiento de neutrófilos y la liberación de antimicrobianos en las lágrimas, protegiendo el ojo de infecciones por patógenos como Candida albicans o Pseudomonas aeruginosa.

En resumen, C. mastitidis coloniza la conjuntiva del ratón e induce la producción de interleucina-17 a partir de células T γδ de la mucosa protegiendo a la mucosa de infección; además los antibióticos tópicos hacen que la superficie ocular sea más sensible a la infección.

Los resultados proporcionan una prueba directa de que existe un microbiota comensal residente en la superficie ocular e identifican los mecanismos celulares subyacentes a sus efectos sobre la homeostasis inmune ocular y la defensa del huésped.

St. Leger AJ, et al. An ocular commensal protects against corneal infection by driving an interleukin-17 response from mucosal γδ T cells. Immunity 2017; 148-158.e5. doi: 10.1016/j.immuni.2017.06.014