Microbiota y cáncer de mama

374(1)Durante mucho tiempo se ha propuesto que el microbioma intestinal contribuye a la carcinogénesis mamaria al modificar las concentraciones sistémicas de estrógenos. Esto se cita a menudo como un posible mecanismo que vincula el cáncer de mama y las dietas altas en grasas y bajas en fibra, así como la exposición a los antibióticos, asociaciones previamente identificadas en estudios basados en la población. Más recientemente, se identificó un microbioma distinto dentro de la leche materna y el tejido mamario, pero pocos estudios han caracterizado las diferencias en la microbiota del tejido mamario de mujeres con y sin cáncer, y pocos han investigado los microbiomas distantes del cuerpo fuera del intestino.

374(2) Hannah Wang (Genomic Medicine Institute, Lerner Research Institute, Cleveland, OH) y siete investigadores más, también de Cleveland, bajo la dirección de Charis Eng, han presentado la hipótesis de que el tejido canceroso de la mama está asociado con un perfil microbiómico distinto del tejido benigno, y que los microbiomas de sitios más distantes como la cavidad oral y el tracto urinario, también reflejarían la disbiosis.


En un estudio publicado en Oncotarget describen una investigación en la que incluyeron 78 enfermas como población de estudio. De ellas, 57 se sometieron a una mastectomía por un carcinoma de mama invasor probado por biopsia, las otras 21 fueron controles no oncológicos que se sometidas a procedimientos cosméticos que incluían mamoplastia o mastopexia. De 13 enfermas con cáncer de mama y 1 sin cáncer, no se pudo obtener el tejido de estudio en el momento de la cirugía, por lo que solo se usaron muestras de orina y de enjuague bucal. En 2 enfermas con cáncer de mama, no se pudieron obtener muestras de orina y de enjuague bucal, por lo que solo se analizaron sus muestras de tejido mamario. La enfermas con cáncer tuvieron una edad promedio significativamente más alta en comparación con las enfermas no cancerosas (55 vs. 43, p = 0.002). Además, el IMC (índice de masa corporal) medio (27 vs. 35, p <0.001), raza, estado menopáusico y tiempo de la última bebida/comida difirió significativamente entre los grupos.

El gen 16S rRNA bacteriano se amplificó, se secuenció y se procesó a través de un producto de bioinformática basado en QIIME (Quantitative Insights Into Microbial Ecology).a partir de la orina, el enjuague bucal y el tejido mamario obtenido quirúrgicamente.

Los microbiomas de tejido mamario de las enfermas con cáncer se agruparon de manera significativamente diferente a los de las enfermas no cancerosos (p = 0.03), en gran parte 374(3)impulsados por la disminución de la abundancia relativa de Methylobacterium en enfermas con cáncer (mediana 0,10 vs. 0,24, p = 0.03). No hubo diferencias significativas en las muestras de enjuague bucal. Las diferencias en los microbiomas urinarios se explican en gran medida por el estado menopáusico, en mujeres peri/posmenopáusicas que mostraron disminución de las concentraciones de Lactobacillus; sin embargo, independientemente del estado menopáusico, las enfermas con cáncer presentaron cantidades elevadas de organismos grampositivos, incluidos Corynebacterium (p <0.01), Staphylococcus (p = 0.02), Actinomyces (p <0.01) y Propionibacteriaceae (p <0.01). Las observaciones de los autores del estudio sugieren que la microbiota mamaria local difiere en enfermos con y sin cáncer de mama. Los microbiomas urinarios de enfermas con cáncer se caracterizaron por un aumento de las cantidades de organismos grampositivos, hecho que se debe estudiar más cohortes de población.

El análisis de la microbiota, justo antes de que se desarrolle el cáncer, pudiera ser un biomarcador de la enfermedad que ayude a diagnosticar el cáncer de mama de forma rápida y sencilla con la posibilidad de emplear probióticos o antibióticos para su control.

Wang H, et al. Breast tissue, oral and urinary microbiomes in breast cáncer. Oncotarget 2017; Publicación online 05.10.2017. doi.org/10.18632/oncotarget.21490