Nueva cepa de virus de la rabia

1El Departamento de Salud de Nuevo México (NMDOH) anunció el 19 de mayo pasado que en un zorro gris rabioso del condado de Lincoln (Nuevo México) que mordió a una mujer el 20 de abril, se detectó, por el Laboratorio de Rabia en los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) en Atlanta, una nueva cepa del virus de la rabia (RABV). La variante, que ha sido secuenciada, está cercana a cepas que circulan en especies de de murciélagos de árboles, como Lasiurus cinereus, Lasiurus borealis y Lasionycteris noctivagans.

De acuerdo con la cadena de información NBC News, en los EE.UU. cada año a unos 100.000 animales, incluyendo perros, gatos, caballos y zorros, se les hace la prueba de la rabia con fines epidemiológicos, de los cuales 6.000 resultan ser positivos para el virus.

En lo que va de este año, Nuevo México, Estado que no se considera una zona importante de endemia del virus, ha tenido sólo dos casos de rabia confirmados: un murciélago del Condado de Doña Ana y un zorro del condado de Lincoln.
Por otro lado, a OMS, la rabia mata a más de 50.000 personas al año en todo el mundo.
 

La rabia es una enfermedad vírica que afecta el sistema nervioso central (SNC). El virus pertenece al género Lyssavirus (familia Rhabdoviridae) del que se conocen más de 80 especies. La rabia clásica humana está causada por el prototipo de Lyssavirus (RABV). Hay 10 serogrupos del Lyssavirus: virus de la rabia clásica, virus Mokola (África), virus Duvenhage (África), virus Obodhiang (África), virus Kotonkan (África), virus de Rochambeau (África), virus de los murciélagos de Europea tipos Lyssavirus 1 y 2, y el Lyssavirus del murciélago australiano.

2El RABV es un virión de forma cilíndrica, más típica de los virus vegetales, con una longitud de cerca de 180 nm y un diámetro de aproximadamente 75 nm,  con un ácido ribonucleico monocatenario (ARN) negativo; un borde es redondeado o cónico y el otro es plano o aún cóncavo. La envoltura lipoproteica contiene espículas compuestas de glicoproteína G. Esas espículas no cubren la parte final del virión. En las neuronas infectadas son patognomónicos los cuerpos de Negri (material de la nucleocápsida).
El virus se transmite en la saliva o en las secreciones de aerosol de animales infectados, normalmente a través de un mordisco. El virus es poco resistente y se inactiva rápidamente por secado, rayos ultravioleta, rayos X, tripsina, detergentes, y éter.

El RABV es altamente neurotrópico que evade la vigilancia inmune por su secuestro en el sistema nervioso. Tras la inoculación, entra en los nervios periféricos. La incubación es prolongada dependiendo del tamaño del inóculo y su proximidad al SNC. El virus viaja a lo largo de los axones a una velocidad de 12-24 mm / d para entrar en el ganglio espinal. 3Su multiplicación en el ganglio manifiesta por la aparición de dolor o parestesia en el sitio del inóculo. Desde ahí el RABV rápidamente, a una velocidad de 200-400 mm / d, en el SNC, y la propagación se traduce en encefalitis rápidamente progresiva. A partir de entonces, el virus se propaga a las glándulas salivales. Hay que señalar que la rabia no causa citotoxicidad por lo que la morfología neuronal es normal durante todo el curso de la enfermedad. La muerte se produce a partir de disfunción global neurológica (neurotoxicidad) y de órganos. El virus no se elimina por la orina, heces o sangre.

Clínicamente, en el lugar de la inoculación del virus se pueden desarrollar síntomas y signos inespecíficos, como parestesia, dolor o picor intenso en el sitio de la inoculación en el 50% de los casos. El periodo neurológico agudo se asocia con signos objetivos de enfermedad del SNC. La duración es de 2-7 días. Los síntomas incluyen fasciculaciones musculares, priapismo y convulsiones focales o generalizadas. Los enfermos pueden morir inmediatamente o progresar a parálisis, que puede estar presente sólo en la extremidad mordida al principio, pero generalmente se convierte en difusa. La forma de la rabia conocida como la rabia furiosa se puede desarrollar durante este período. Los enfermos desarrollan agitación, hiperactividad, inquietud, muerden y tienen, confusión o alucinaciones. Los episodios duran menos de 5 minutos. Esta forma no se desarrolla en un 20 % de los enfermos. En un 50% de los casos los enfermos tienen hidrofobia y aerofobia (patognomónicos de la rabia); intentar beber o tener aire soplado en la cara produce laríngeo intenso o espasmos diafragmáticos y sensación de asfixia.

El diagnóstico diferencial se plantea, entre otras enfermedades, con otras causas infecciosas de la encefalitis, mielitis transversa, accidente cerebrovascular, psicosis, masa intracraneal, epilepsia, envenenamiento por atropina, enfermedad de Creutzfeldt-Jacob, intoxicación con compuestos similares a la atropina y pseudo-hidrofobia (reacción histérica a las mordeduras de animales debido al temor de la rabia)

Desde un punto de vista epidemiológico, la rabia es más prevalente en el mundo en desarrollo que en los países industrializados. En España se considera erradicada desde el año 1978, aunque puede haber casos esporádicos. La OMS estima que la rabia es causante de 35,000-50,000 muertes al año en todo el mundo, estimándose4 que 10 millones de personas reciben profilaxis posterior a la exposición cada año después de haber sido expuestos a animales con sospecha de rabia. Los perros no vacunados son el principal reservorio de la rabia. Los principales reservorios mundiales de los RABV son zorros y murciélagos en Europa; lobos y perros en Oriente Medio; perros en Asia; perros, mangostas y antílopes en África; zorros, mofetas, mapaches y murciélagos insectívoros en América del Norte, y perros, murciélagos vampiros en América del Sur.

La transmisión entre humanos sólo ha ocurrido con los trasplantes de órganos (córnea, riñón, hígado y otros). La transmisión del virus de la saliva a través de las membranas mucosas, heridas abiertas o rasguños es posible pero raramente documentado.

5Se recomienda profilaxis preexposición activa o inmunización a los veterinarios, estudiantes de veterinaria, personas que regularmente exploran o caminan en cuevas, trabajadores de laboratorio que están expuestos al virus de la rabia o que manejan especímenes considerados de alto riesgo para la misma, y las personas que visitan países donde la rabia es una problema significativo.

Actualmente existen dos tipos de vacunas, las de primera generación (la OMS ha recomendado el cese de su producción) y las de segunda generación. Estas últimas se preparan con virus obtenidos de cultivos de células diploides humanas (HDCV) o bien producidas en células embrionarias de pollo, todas ellas altamente purificadas. Como se trata de vacunas inactivadas, que no contienen organismos vivos, no pueden producir la enfermedad sobre la que protegen. Ambas pueden ser utilizadas preexposición o post-exposición. Habitualmente, se administran por vía intramuscular en el músculo deltoides o en la parte anterolateral del muslo. La pauta de al vacuna preexposición es de 3 dosis de 1 ml de vacuna administradas los días 0, 7 y 28. La tercera dosis se puede administrar a partir del día 21.

La vacunación post- exposición, iniciada precozmente, combinada con inmunoglobulinas antirrábicas, permite evitar la enfermedad en cerca del 100% de las ocasiones. Consiste en la administración de 4 dosis de vacuna vía I.M. los días 0, 3, 7 y 14.

6Las inmunoglobulinas antirábicas deben administrarse en los casos de exposición tras mordeduras o arañazos transdérmicos o de las mucosas. Son preferibles las de origen humano (IGRH) en dosis de 20 U / Kg. de peso. Se debe administrar en el interior y alrededor de la herida, tan profundamente como sea posible, y por vía I.M. en el glúteo. Después de 7 días del comienzo de la vacunación post-exposición, estas inmunoglobulinas no deben administrarse con el fin de evitar posibles interferencias y reducción de la respuesta a la vacuna.

Cada año más de 15 millones de persones reciben profilaxis post-exposición para evitar la enfermedad, y, según datos de la OMS, se calcula que esto evita más de 300.000 muertes anuales,

López Gigosos RM, et al. Consenso sobre vacunaciones del adulto de la Sociedad Española de Medicina Preventiva, Salud Pública e Higiene: Vacunas en viajeros internacionales. Vacunas 2010; 11(Supl 2): 164-86.

Organización Mundial de la Salud. Nota descriptiva nº 99: Rabia. 2011; Disponible en: http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs099/es/index.html. Acceso 17/07/ 2012

Srinivasan A, et al. Transmission of rabies virus from an organ donor to four transplant recipients. N Engl J Med 2005; 352: 1103-1111.

Sandra G Gompf, MD, FACP, FIDSA. Rabies. MedScape 2014. http://emedicine.medscape.com/article/220967-overview.

WHO. Rabies. Guide for post-exposure prophylaxis. 2014. http://www.who.int/rabies/human/postexp/en/
 

Rabia. Protocolo de actuación ante mordeduras o agresiones de animales (tratamiento post-exposición). Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Ministerio de Sanidad Servicios Sociales e Igualdad  y Minisrerio de Economia y Competitividad.

http://www.msssi.gob.es/profesionales/saludPublica/sanidadExterior/zoonosis/protocolo_actuac_agresiones_rabia_nov-2012.pdf