Persistencia de Borrelia burgdorgferi después del tratamiento antibiótico

415(1) Según las actuales guías de Sociedad Americana de Enfermedades Infecciosas (IDSA)La enfermedad de Lyme postratamiento sigue siendo un síndrome poco conocido que ocurre en aproximadamente 10% a 20% de los enfermos humanos tratados. Múltiples estudios, de diseño aleatorio y controlado con placebo que ha evaluado la terapia antimicrobiana sostenida, concluyen que no hay beneficio en los síntomas de este grupo de enfermos.

Nicholas A Crossland (Divisions of Bacteriology and Parasitology, Tulane National Primate Research Center, Tulane University Health Sciences, Louisiana) y dos autores más también de la Universidad de Tulane, publican un artículo en The American Journal of Pathology sobre la presencia de Borrelia burgdorferi antes y después de tratamiento antibiótico en primates infectados con el microorganismo.

415(2) Los primates no humanos actualmente sirven como el mejor modelo experimental para la enfermedad de Lyme debido a su estrecha homología genética con humanos y la presencia en ellos de las tres fases de la enfermedad después de la infección con Borrelia burgdorferi. Los autores de la publicación investigaron las alteraciones asociadas con la enfermedad diseminada tardíamente (12 a 13 meses después de la inoculación de la garrapata) en macacos Rhesus tratados con doxiciclina (28 días, 5 mg/kg, oral, 2 veces al día) y sin tratamiento.

Observaron inflamación linfoplasmacítica mínima a moderada, con predilección por espacios perivasculares y tejidos de colágeno, en múltiples tejidos incluyendo las leptomeninges cerebrales, tronco encefálico, nervios periféricos de las extremidades anteriores y posteriores, tejido sinovial y tejido adiposo perisinovial, vejiga urinaria, músculo esquelético, miocardio y pericardio visceral.

Realizaron ensayos de inmunofluorescencia indirecta (IFA) que combinan anticuerpos monoclonales (proteína de superficie externa A) y policlonales en todas las secciones de tejido que contienen inflamación. Se observaron espiroquetas morfológicamente intactas en los cerebros de dos de los macacos tratadas, el corazón de otro tratado, y en zonas adyacentes de un nervio periférico de un animal no tratado. La tinción con antígeno de Borrelia de secciones probables de espiroquetas también se observó en el corazón, el músculo esquelético y los nervios periféricos cercanos de los animales tratados y no tratados.

415(3) Estos hallazgos apoyan la noción de que los síntomas crónicos de la enfermedad de Lyme pueden ser atribuibles a la inflamación residual en y alrededor de tejidos que albergan una baja carga de espiroquetas y/o antígenos residuales persistentes adaptados al huésped.

En el estudio, los investigadores demuestran alteraciones microscópicas que varían de mínimas a moderada en múltiples tejidos diferentes, que previamente estaban involucrados con la enfermedad, 12-13 meses después de la inoculación de los macacos con garrapatas de infectadas con la cepa B31.

Los hallazgos del estudio también confirman datos conocidos y publicados previamente sobre el tema.

Embers ME, Barthold SW, Borda JT, Bowers L, Doyle L, Hodzic E, et al. (2012) Persistence of Borrelia burgdorferi in Rhesus Macaques following Antibiotic Treatment of Disseminated Infection. PLoS ONE 7(1): e29914. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0029914.

Crossland NA, et al.Late disseminated Lyme disease: Associated pathology and spirochete persistence post-treatment in Rhesus Macaques. The American Journal of Pathology (2018), doi: 10.1016/j.ajpath.2017.11.005.