Probióticos y C difficile

Probióticos y prevención de infección por Clostridium difficile

7unoLos probióticos son alimentos con microorganismos vivos adicionados que permanecen activos en el intestino en cantidad suficiente como para alterar la microbiota intestinal del huésped, tanto por implantación como por colonización. Cuando son suministrados en cantidades adecuadas, promueven beneficios en la salud del organismo anfitrión (OMS 2005).

FAO/WHO Working Group (abril-mayo de 2002). “Guidelines for the Evaluation of Probiotics in Food”

http://www.who.int/foodsafety/fs_management/en/probiotic_guidelines.pdf

William E. Trick (Department of Medicine, Cook County Health & Hospitals System, Chicago, Illinois) y otros autores han publicado en Infection Control & Hospital Epidemiology un artículo acerca de la prevención de la infección por Clostridium difficile (CDI) con probióticos en enfermos hospitalizados.

7dosLos investigadores, en un hospital docente de 694 camas, valoraron una intervención de 12 meses de mejora de calidad antes, comparándola con un período de referencia,

Administraron un probiótico multiespecie conteniendo L. acidophilus (CL1285), L. casei (LBC80R) y L. rhamnosus (CLR2) a los receptores de antibióticos elegibles dentro de las 12 horas de la recepción inicial del antibiótico hasta 5 días después de la dosis final.

Se excluyeron a) todos los enfermos en salas neonatales, pediátricas y de oncología; b) todas las personas que recibieron antibióticos profilácticos perioperatorios; c) todos aquellos restringidos de ingesta oral; y d) aquellos con pancreatitis, leucopenia o receptores de trasplantes.

Definieron la infección por C. difficile (CDI) basándose en los síntomas clínicos junto con la detección de la toxina del microorganismo por reacción en cadena de la polimerasa. El resultado primario fue la incidencia de CDI de inicio hospitalario en unidades hospitalarias elegibles, analizadas mediante regresión segmentada

El estudio incluyó 251 episodios de CDI entre 360.016 días-enfermo durante los períodos de referencia y de intervención. La tasa de incidencia fue de 7,0 por 10 000 días-enfermo. Esta tasa fue similar durante los períodos basales y de intervención (6,9 frente a 7,0 por 10 000 días-enfermo, p=0,95); sin embargo, en comparación con los primeros 6 meses de la intervención, los autores detectaron una disminución significativa en la CDI durante los últimos 6 meses (tasa de incidencia, 0,6; intervalo de confianza del 95%, 0,4-0,9; p=0,009).

7tresLa intensidad de la prueba se mantuvo estable entre la línea de base y los períodos de intervención: el 19% versus el 20% de las deposiciones analizadas fueron positivas para C. difficile por PCR, respectivamente.

De las revisiones de registros médicos, solo el 26% de los enfermos elegibles recibieron un probiótico según el procedimiento establecido.

A pesar del cumplimiento deficiente del protocolo, hubo una reducción en la incidencia de CDI durante la intervención, que se retrasó ~6 meses después de la introducción del probiótico para la prevención primaria.

 

Trick WE, et al. Effectiveness of probiotic for primary prevention of Clostridium difficile infection: A single-center before-and-after quality improvement intervention at a Tertiary-Care Medical Center. Infect Control Hosp Epidemiol 2018; 1-6.

doi.org/10.1017/ice.2018.76