Prueba de vida temprana en los precipitados hidrotermales más antiguos de la Tierra

3 Aunque no se sabe cuándo o dónde comenzó la vida en la Tierra, algunos de los ambientes habitables más antiguos pueden haber sido respiraderos submarinos hidrotermales.

Los autores de un trabajo publicado en Nature el 2.3.2017, firmado en primer lugar por Matthew S. Dodd, del University College y Centre for Nanotechnology, Londres (UK), junto con otros siete colegas más, describen posibles microorganismos fosilizados que tienen al menos 3.770 millones de años de edad, posiblemente 4.280 millones, en rocas sedimentarias ferruginosas, interpretadas como precipitados hidro-electrolíticos en el fondo marino del remoto cinturón geológico de Nuvvuagittuq en Quebec, Canadá. Este cinturón de Nuvvuagittuq, que se remonta a los orígenes de la Tierra, contiene algunas de las rocas sedimentarias más antiguas conocidas en geología. En sus orígenes, estas rocas eran parte de una fumarola hidrotermal donde abundaban las emanaciones de hierro.
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Gracias a una combinación de microscopía óptica y espectroscopia Raman (técnica fotónica de alta resolución que proporciona en pocos segundos información química y estructural de casi cualquier material o compuesto orgánico y/o inorgánico), los investigadores identificaron y localizaron microfósiles y la mineralogía asociada a ellos. Como la microscopia Raman usa un láser para medir vibraciones en las uniones entre diferentes átomos, el equipo pudo descifrar qué minerales estaban presentes en las rocas. También se utilizaron otros instrumentos como la microscopía electrónica de dispersión de energía para analizar composiciones químicas de minerales asociados con la materia orgánica y los microfósiles.

Las estructuras descubiertas aparecen como tubos y filamentos de hematita, mineral de óxido férrico producto de procesos bióticos, de escala micrométrica con morfologías y conjuntos minerales similares a los de los microorganismos filamentosos de precipitados hidrotermales de respiradores modernos y microfósiles análogos en rocas más jóvenes. Las estructuras de hematita tienen la misma ramificación característica de las bacterias del hierro que se encuentran cerca de fuentes hidrotermales actuales y obtienen la energía que necesitan para vivir y multiplicarse por oxidación del hierro disuelto. Las rocas Nuvvuagittuq contienen carbono isotópicamente ligero en carbonato y material carbonáceo, que se produce como inclusiones grafíticas en
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rosetas carbonatadas diagenéticas, hojas de apatita intercaladas entre rosetas carbonatadas y gránulos de magnetita-hematita y están asociadas con carbonato en contacto directo con los microfósiles putativos. Los restos encontrados son producto de la putrefacción e idénticos desde un punto de vista mineral a los que hay en rocas más jóvenes de Noruega, el área de los Grandes Lagos en EE UU y el oeste de Australia. En conjunto, las observaciones de los investigadores son consistentes con una biomasa oxidada y proporcionan pruebas de actividad biológica en ambientes submarino-hidrotermales de hace más de 3.770 millones de años, cuando, al igual que en Marte, ya había agua en la Tierra, planeta que se calcula formado hace unos 4.500 millones de años. Hasta ahora, las pruebas más antiguas de la existencia de organismos

Dodd MS, et al. Evidence for early life in Earth’s oldest hydrothermal vent precipitates. Nature 543, 60–64 (02 March 2017) doi:10.1038/nature21377