Thiolava veneris

8.1Thiolava veneris: un nuevo género y especie de bacteria extremófila

Las erupciones volcánicas submarinas son grandes eventos catastróficos que permiten la investigación de los mecanismos de colonización del lecho marino recién formado.

Cuando el volcán submarino Tagoro entró en erupción frente a la costa de la la isla de Hierro, el 2011, aumentó abruptamente la temperatura del agua, disminuyó el oxígeno y liberó cantidades masivas de dióxido de carbono y sulfuro de hidrógeno. Gran parte del ecosistema marino próximo desapareció. Tres años después un grupo de científicos descubrió los primero colonizadores microbianos.

Roberto Davoro (Department of Life and Environmental Sciences, Polytechnic University of Marche, Ancona) y 13 investigadores más, españoles e italianos, ha publicado en la revista Nature, Ecology & Evolution un trabajo, liderado el catedrático Miquel Canals (Grupo de Investigación Consolidado (GRC) de Geociencias Marinas) de la Universidad de Barcelona sobre la exploración del lecho marino después de la erupción del volcán Tagoro.

8.2Cerca de la cima del cono volcánico, a unos 130 m de profundidad del mar, los científicos encontraron enormes esteras de largos filamentos blancos que llamaron pelo de Venus. Según las imágenes de un vehículo submarino no tripulado dirigido por control remoto (ROV), el nuevo hábitat bacteriano cubre cerca de 2.000 metros cuadrados del volcán Tagoro. Los análisis microscópicos y moleculares revelaron que estos filamentos estában hechos de tricomas bacterianos envueltos dentro de una vaina y colonizados por bacterias epibióticas.

Los análisis metagenómicos de los filamentos identificaron un nuevo género y especie del orden Thiotrichales, Thiolava veneris. Los análisis filogenómicos revelaron que esta procariota de los fondos oceánicos está filogenéticamente próxima a otras bacterias marinas, en concreto, el género Thioploca, dentro de la clase de los

gammaproteobacterios, que muestran gran plasticidad metabólica para adaptarse a ambientes extremos de los fondos oceánicos.
8.3

 

El consorcio bacteriano del nuevo volcán presenta un conjunto de características diferenciales en comparación con otras formaciones bacterianas. Ninguno de los fragmentos genómicos identificados contiene genes asociados con la fotosíntesis, por lo que este proceso queda excluido del metabolismo de los filamentos microbianos. El cabello de Venus muestra una gama sin precedentes de vías metabólicas, que abarca desde la explotación del carbono orgánico e inorgánico liberado por la desgasificación volcánica hasta la absorción de compuestos de azufre y nitrógeno. Esta plasticidad metabólica única proporciona ventajas competitivas clave para la colonización del nuevo hábitat creado por la erupción submarina. Ecológicamente, representa un estadio inicial del proceso de reinstauración de comunidades biológicas cada vez más complejas en los hábitats submarinos devastados por catástrofes naturales.

Danovaro R et al. A submarine volcanic eruption leads to a novel microbial hábitat. Nature Ecology & Evolution 2018 volume 1, Article number: 0144 (2017).

https://www.nature.com/articles/s41559-017-0144