Un retrato molecular de sepsis materna en la Troya bizantina

CapturaLas complicaciones del embarazo están mal representadas en el registro arqueológico a pesar de su importancia en sociedades contemporáneas y antiguas. La científica Alison M Devault (McMaster University, Canadá; MYcroarray, United States), y otros 20 autores más, de 6 países, han publicado en la revista científica eLife los resultados de un estudio de nódulos abscesificados calcificados, del tamaño de una fresa, anidados en la base del pecho, justo por debajo de las costillas,Captura2 de una mujer de 30 años enterrada hace 800 años, encontrados durante unas excavaciones arqueológicas en una tumba de un cementerio bizantino en la antigua ciudad de Troya.
La microscopía electrónica de barrido del antiguo tejido reveló “células fantasmas”, resultado de la calcificación distrófica, que preservó el antiguo ADN materno, fetal y bacteriano de una infección grave, probablemente corioamnionitis

Parte del ADN humano identificado en los nódulos son de un varón, lo que sugiere que la mujer estaba embarazada de un niño y que los abscesos se formaron en el tejido placentario.

Captura3La secuenciación del ADN de las bacterias en el absceso permitió diagnosticar la infección de la mujer, que fue causada por dos tipos de bacterias: la especie  Gardnerella vaginalis, habitual en las infecciones genitales modernas, incluyendo las relacionadas con el embarazo, cuyo ADN, el de las antiguas muestras, era similar al de las bacterias modernas; y la especie de una forma antigua de Staphylococcus saprophyticus, bacteria que causa infecciones del tracto urinario; sin embargo, el ADN de la antigua bacteria S. saprophyticus es muy diferente al de las actuales que infectan a los humanos modernos. En cambio, su secuencia de ADN parece más similar a las formas de las bacterias que infectan actualmente el ganado. Como los seres humanos convivían cerca de su ganado en el momento de la vida de la mujer, su infección puede deberse a un tipo de bacteria que pasó fácilmente entre humanos y animales.

Estos resultados ponen de relieve las interacciones complejas y dinámicas con nuestro medio microbiano que subyacen en las infecciones maternas.

Devault AM, et al. A molecular portrait of maternal sepsis from Byzantine Troy. eLife, 2017; 6 DOI: 10.7554/eLife.20983