Vacuna frente a Chlamydia trachomatis

10000000000000F8000000B810A6E155691901DCLas pruebas del papel de Chlamydia trachomatis como patógeno de infecciones de transmisión sexual (ITS) comenzó a surgir en la década de 1960, y pronto se hizo evidente que podía causar infecciones agudas y secuelas a largo plazo en mujeres, hombres, adolescentes y recién nacidos. Las secuelas de la enfermedad siguen a las infecciones asintomáticas crónicas o recurrentes no resueltas o no tratadas del tracto genital femenino inferior (TGF) y pueden incluir dolor pélvico, enfermedad inflamatoria pélvica (EIP) y embarazo ectópico. La infertilidad por factor tubárico (IFT) también puede ocurrir debido a que la inmunidad natural protectora y a largo plazo a la infección es incompleta, lo que permite la ascensión del microorganismo a la TGF superior. Los países en desarrollo, incluidas las regiones de África (8,3 millones de casos) y el sudeste asiático (7,2 millones de casos) de la OMS, son los que tienen la mayor carga de ITS por clamidia. Como tres de cada cuatro infecciones no presentan síntomas, es probable que se subestime el número de casos en el mundo.

Los intentos de producir una vacuna para proteger contra la enfermedad inducida por C. trachomatis se iniciaron hace más de 100 años y continuaron durante varias décadas. Se obtuvieron respuestas protectoras utilizando organismos enteros; sin embargo, los vacunados, al exponerse a C. trachomatis, desarrollaban exacerbación de la enfermedad lo que impidió la implementación de la vacuna.

1000020100000144000001A05163F779A539429FAunque la infección por C. trachomatis es la más común de las de transmisión sexual en todo el mundo. Los programas nacionales de detección y tratamiento con antibióticos no han logrado reducir la incidencia, y hasta la fecha no se han probado vacunas en ensayos clínicos contra la bacteria.

Ahora, Sonya Abraham (Department of Medicine, Imperial College London, London, UK) como primera firmante y dieciocho co-autores de instituciones de Londres y Copenhague (Staten Serum Institute), han publicado en la revista The Lancet Infectious Diseases un artículo sobre los resultados de un ensayo clínico sobre con una vacuna candidata frente al microorganismo clamidia que parece ser segura y capaz de provocar respuesta inmune adecuada.

El objetivo del estudio fue evaluar la seguridad y la inmunogenicidad, en humanos, de una nueva vacuna contra la clamidia basada en una subunidad de proteína recombinante (CTH522) de la proteína de la membrana externa principal de C. trachomatis, en un programa de inmunización de estimulación primaria. El ensayo se diseñó como de fase 1, doble ciego, paralelo, aleatorio y controlado con placebo, realizándose en el Hospital Hammersmith de Londres (UK), en mujeres sanas de 19 a 45 años de edad. Las participantes fueron asignadas aleatoriamente (3:3:1) a tres grupos: CTH522 coadyuvado con liposomas CAF01 (CTH522:CAF01), CTH522 coadyuvado con hidróxido de aluminio (CTH522:AH), o placebo (solución salina).

Las participantes recibieron tres inyecciones intramusculares de 85 μg de la vacuna (con adyuvante) o placebo en la región del deltoides del brazo a los 0, 1 y 4 meses, seguidas de dos administraciones intranasales de 30 μg de vacunas sin adyuvantes, o placebo (una en cada fosa nasal) en los meses 4,5 y 5,0. La medida de resultado primario fue la seguridad y la del secundario fue el poder inmunógeno humoral (seroconversión IgG antiCTH522).

100000000000019C000000F21DA2886BEC9D12ABEntre el 15 de agosto de 2016 y el 13 de febrero de 2017, 35 mujeres fueron asignadas al azar (15 a CTH522:CAF01, 15 a CTH522:AH y cinco al placebo). Treinta y dos (91%) recibieron las cinco vacunas y todas las participantes fueron incluidas en los análisis por intención de tratar. No se detectaron reacciones adversas graves relacionadas con la vacuna, y los eventos adversos más frecuentes fueron reacciones leves en el sitio de la inyección, que se informaron en todas (15[ 100%] de 15) las participantes en los dos grupos de vacunas y en tres (60%) de cinco participantes en el grupo de placebo (p = 0,0526 para ambas comparaciones).

La vacunación intranasal no se asoció con mayor frecuencia de reacciones locales relacionadas (7 [47%]) de 15 participantes en los grupos de tratamiento activo versus tres [60%] de cinco en el grupo de placebo (p=1,000). Tanto CTH522:CAF01 como CTH522:AH indujeron la seroconversión IgG anti-CTH522 en 15 (100%) de 15 participantes después de cinco inmunizaciones, mientras que ningún participante del grupo placebo seroconvirtió. CTH522:CAF01 mostró seroconversión acelerada, aumento de los títulos de IgG, mejor grado de anticuerpos mucosos y perfil de respuesta inmune celular más consistente en comparación con CTH522:AH.

100000000000012C000000B4ED7882DA7700E295Los autores concluyen que la vacuna CTH522 coadyuvada con CAF01 o hidróxido de aluminio parece ser segura y bien tolerada. Ambas vacunas eran inmunogénicas, aunque CTH522:CAF01 tenía un mejor perfil de inmunogenicidad, lo cual es prometedor para un mayor desarrollo clínico. Aunque las vacunas provocan respuesta inmune, aún no está claro si esto se traduce en inmunidad protectora, por eso se requieren ensayos adicionales para determinar si la respuesta inmune protege eficazmente. Por otra parte, los propios autores del ensayo señalan que la principal limitación del estudio es el tamaño de la muestra. Ahora, los investigadores están planteando la etapa siguiente de investigación en un ensayo en fase 2ª: estudio CTH522: CAF01.

El ensayo está registrado como Clinicaltrials.gov, número NCT02787109, y fue financiado por la European Commission and The Innovation Fund Denmark.

 

Abraham S, et al. Safety and immunogenicity of the chlamydia vaccine candidate CTH522 adjuvanted with CAF01 liposomes or aluminium hydroxide: a first-in-human, randomised, double-blind, placebo-controlled, phase 1 trial. The Lancet Infectious Diseases 2019; doi:https://doi.org/10.1016/S1473-3099(19)30279-8