Virus Mayaro en el Caribe

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El virus de Mayaro se ha asociado con pequeños brotes en el norte de Sudamérica y el Amazonas. Los autores de un estudio publicado recientemente online en la revista Emerging Infectious Diseases de los CDC, firmado en primer lugar por el doctor John Lednicky, profesor asociado de Medio Ambiente y Salud Global en la Facultad de Salud Pública y Profesiones de la Salud de la Universidad de Florida, han informado del aislamiento de este virus en de un niño con una enfermedad febril aguda que vivía en zonas rurales de Haití. Las manifestaciones clínicas de la enfermedad por este virus pueden imitar a las de las infecciones de Chikunguña (CHIKV), dengue (DENV) y el virus Zika.

El virus Mayaro (MAYV) pertenece al género Alphavirus, familia Togaviridae, es de cadena sencilla de sentido positivo de ARN que se aisló primero en la isla caribeña de Trinidad en 1954. Es uno de los virus que comprende el complejo de virus Semliki Forest. Su ciclo de transmisión se parece mucho al de la fiebre amarilla, se cree que ocurre principalmente a través de mosquitos vectores, especialmente las de género Haemagogus, pero especies de Aedes (Aedes aegypti, Aedes scapularis y Aedes albopictus) también pueden ser vectores. Los reservorios naturales de MAYV son los vertebrados silvestres, sobre todo primates no humanos, y también aves y reptiles.

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Aunque la fiebre por virus Mayaro es una enfermedad enzoótica de los países de América del Sur, en el año 2001 se detectó un caso mortal en Méjico, en mayo del 2007 hubo 13 casos en Chuquisaca (Bolivia), y entre febrero y marzo de 2010, en la localidad de Ospino (Venezuela) se vieron afectadas 72 personas. El mismo año, en enero de 2010, un turista francés desarrolló síntomas de infección con fiebre alta, 15 días después de volver a su país tras un viaje a Brasil, en donde se han registrado más de 30 casos. También se han diagnosticado casos importados en Estados Unidos y Holanda.

Desde mayo de 2014, cuando el virus CHIKV se extendió a través de la isla de La Española, investigadores de la Universidad de Florida (Gainesville, FL, EE.UU.) han estudiado la transmisión de alfavirus y flavivirus en Haití, en colaboración con la Fundación Christianville. Esta fundación opera 4 escuelas de la región Gressier / Leogane de Haití (unas 20 millas al oeste de Puerto Príncipe) que atienden a unos 1.250 estudiantes de pre-escolares. La Universidad de Florida cuenta con procedimientos establecidos para la recogida de muestras de sangre de niños atendidos en la clínica de la escuela con enfermedad aguda indiferenciada febril sin signos de localización.

De mayo de 2014 a febrero de 2015, se obtuvieron 177 muestras de sangre de niños que cumplieron con los criterios de enfermedad febril aguda indiferenciada. El procedimiento para la recogida de muestras fue aprobado por la Junta de Revisión Institucional de la Universidad de Florida y la Junta Nacional de Revisión Institucional de Haití. Se obtuvo consentimiento informado por escrito de los padres o tutores de todos los participantes en el estudio. Las muestras de plasma fueron procesadas por RT-PCR para CHIKV y DENV. Las muestras que fueron negativas para CHIKV se cultivaron en líneas celulares. El sin-titulovirus Zika y el enterovirus D68 enterovirus habían sido aislados previamente de los miembros de esta cohorte escolar.

El 8 de enero de 2015, un niño de 8 años de edad, fue examinado en la clínica de la escuela a causa de fiebre y dolor abdominal. Su temperatura era de 38 ºC, los sonidos pulmonares eran claros, y su abdomen era blando y no doloroso. No tenía ninguna erupción cutánea ni conjuntivitis. Basándose en esta presentación clínica, el médico de la clínica hizo empíricamente el diagnóstico de fiebre tifoidea y administró al niño cotrimoxazol.

Se recogió una muestra de sangre, y se extrajo el ARN a partir de plasma mediante el uso de cebadores de RT-PCR. La muestra fue negativa para CHIKV pero positiva para DENV-1. En las células Vero E6, que habían sido inoculados con la muestra, se observaron efectos citopáticos difusos típicos para DENV-1 pero en un tiempo mucho más alargado que para muestras de plasma DENV-1-positivas de otros enfermos; este hallazgo planteó la posibilidad de que el DENV-1 había mutado o que las células estuvieran co-infectados con más virus incompatibles que estaban interfiriendo la replicación uno al otro. DENV-1 RNA viral se detectó mediante RT-PCR en el medio celular de las células plasmáticas inoculados, además de un “nuevo” virus que se identificó posteriormente como Mayaro.

El genoma del MAYV de Haití se alineó con todas las cepas MAYV disponibles en GenBank, la filogenia mostró claramente 2 clados mayores bien apoyados (nivel de confianza > 90%). El primer clado incluía las cepas identificadas en los últimos 60 años en varios países de América del Sur (Perú, Bolivia, Venezuela, Trinidad-Tobago, y la Guayana francesa), y el segundo clado agrupaba la nueva cepa de Haití con las aisladas en Brasil durante 1955-2014.

Si este caso señala el comienzo de un nuevo brote en la región del Caribe es actualmente algo desconocido, aunque subraya el hecho de que hay otros virus esperando que puedan representar amenazas en el futuro, y para el cual hay que estar vigilantes y preparados. La OMS recomienda intensificar la vigilancia para la detección de casos y la investigación de brotes existentes para definir las medidas de prevención y control; el fortalecimiento de los laboratorios para la confirmación del diagnóstico; el fortalecimiento de la vigilancia entomológica; y diseminar información para alertar a la población en riesgo.

Lednicky J, et al. Mayaro virus in child with acute febrile illness, Haiti, 2015. Emerging Infectious Diseases 2016; 22 (11). DOI: 10.3201/eid2211.161015

http://wwwnc.cdc.gov/eid/article/22/11/16-1015_article#suggestedcitation

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